En cada episodio me cuelo literalmente en la casa de cómicos y cómicas para ver cómo viven, qué hacen en su día a día y cómo es su relación real con la comedia cuando se apagan los focos del escenario.
Aquí no solo se habla de chistes: se habla de rutinas, manías, caos doméstico, procesos creativos, fracasos, rarezas y pequeñas verdades que normalmente no se cuentan en un micro. Entre risas y confidencias, los invitados cuentan cómo viven la comedia desde dentro, cómo les afecta, cómo la trabajan y cómo conviven con ella.
Es un podcast divertido, cercano y algo cotilla, donde el humor es la excusa para conocer la otra cara de la comedia: la más cotidiana, la más absurda y la más real.